Madre protectora y guía espiritual de nuestro pueblo. En este día especial, recordamos con profunda devoción su inagotable amor y cuidado por todos los dominicanos.
La Virgen de la Altagracia no solo representa nuestra fe, sino también la esperanza y la fortaleza que nos une como nación. A través de los siglos, hemos depositado en ella nuestras plegarias y agradecimientos, confiando en su infinita misericordia.
Que su luz continúe iluminando nuestros caminos y llenando nuestros hogares de paz y bendiciones. Hoy más que nunca, reafirmamos nuestra fe y devoción, sintiéndonos bendecidos bajo su manto protector.
¡Que viva la Virgen de la Altagracia! 🙏
CARLOS GÓMEZ
SENADOR DE LA PROVINCIA ESPAILLAT