Tuve el inmenso honor de compartir un momento con uno de los hombres más grandes de nuestro tiempo: José “Pepe” Mujica.
Fue un ejemplo no solo para Uruguay cuando presidió ese hermano país suramericano, sino un verdadero referente para el mundo. Su vida y su legado trascienden la política. Mujica nos enseñó que el verdadero poder está en la humildad, en la coherencia, en vivir con propósito.
Su historia inspira a generaciones sobre todo a los jóvenes a creer en un mundo más justo, más humano y más consciente.
Personas como él no mueren nunca. Su ejemplo vive en la historia y en los corazones de quienes soñamos con una sociedad más solidaria. Hoy, más que nunca, su mensaje resuena con fuerza: la vida no es para acumular, sino para sembrar.
¡Gracias, Pepe, por recordarnos lo que realmente importa!
CARLOS GÓMEZ
SENADOR DE LA PROVINCIA ESPAILLAT