La partida de Hulk Hogan marca el final de una era que inspiró a millones en todo el mundo.
Tuve el privilegio de conocerlo y compartir con él durante mis años en Unión Telecard del Grupo Gómez en la ciudad de Nueva York. Más allá del ídolo de la WWF, conocimos a un ser humano afable, sencillo y cercano. Su energía y carisma no solo se sentían en el ring, también en cada conversación fuera de cámaras.
Desde Unión Telecard del Grupo Gómez y desde el corazón de quienes crecimos viéndolo, hoy lamentamos profundamente su partida. Se va una leyenda, pero su legado vivirá para siempre.
Descansa en paz, campeón.